El conservar la esperanza, es tan sólo un sintoma de que aun podemos caer más bajo. Lo único que nos queda es re-encantar el mundo, todo era más divertido cuando los dioses colericos nos gobernaban y nuestros destinos les pertenecian. La posmodernidad y las escuelas psicológicas sólo nos han traído desolación y certidumbre, triste y desgarrada certidumbre de nuestra efimera existencia.
¡Vamos!, tú y yo sabemos que la realidad no es la realidad-realidad, ¡esa cosa no existe!, si así fuera todos veríamos la vida igual, por eso existen los sueños y por algo son, precisamente,sueños: por ellos debemos arriesgarnos a perderlo todo, como tú lo hiciste, y de lo que estoy orgullosa, sino mírame, que temo mover un pie.
¡Ánimo!, puedo decirle a Davide que te invite un helado ;)
El conservar la esperanza, es tan sólo un sintoma de que aun podemos caer más bajo. Lo único que nos queda es re-encantar el mundo, todo era más divertido cuando los dioses colericos nos gobernaban y nuestros destinos les pertenecian. La posmodernidad y las escuelas psicológicas sólo nos han traído desolación y certidumbre, triste y desgarrada certidumbre de nuestra efimera existencia.
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