Una presentación muy artística, que me hace abrir los ojos y mirar y remirar, leer dos veces, pues siempre temo perderme lo más importante de tus escritos ante la seducción de la puesta en escena.
Genial ese deshoje de margaritas en la barra de cócteles..
Es peor alargar la agonía de una historia moribunda. O dejar que el enojo campe a sus anchas desbocado.
Hace un par de días escribí un textito de alguien que pierde los sentidos. Me lo recordaste ahora, con el cierre tan portentoso que tiene tu historia ajena.
Una presentación muy artística, que me hace abrir los ojos y mirar y remirar, leer dos veces, pues siempre temo perderme lo más importante de tus escritos ante la seducción de la puesta en escena.
ResponderSuprimirGenial ese deshoje de margaritas en la barra de cócteles..
Es peor alargar la agonía de una historia moribunda. O dejar que el enojo campe a sus anchas desbocado.
Muy bueno.
Un abrazo, Silvia.
Hace un par de días escribí un textito de alguien que pierde los sentidos. Me lo recordaste ahora, con el cierre tan portentoso que tiene tu historia ajena.
ResponderSuprimirUn gusto de sitio para leer y abrir los ojos :-)